Iniciación Reiki, de una mascota!

Hace varios años, tal vez unos 5 o 6. había aprendido Reiki Egipcio.  En ese taller nos indicaron que podíamos realizar sintonizaciones a la mascota de la casa, un perro o un gato. Fui a una casa, a realizar la limpieza energética, usando mi propia mezcla para quemar sobre un carboncito.  También usando algunos símbolos […]


Hace varios años, tal vez unos 5 o 6. había aprendido Reiki Egipcio.  En ese taller nos indicaron que podíamos realizar sintonizaciones a la mascota de la casa, un perro o un gato.

Fui a una casa, a realizar la limpieza energética, usando mi propia mezcla para quemar sobre un carboncito.  También usando algunos símbolos de Reiki, apropiados para la tarea.

En la casa, había dos perros.  Me seguían por todos lados a donde me movía, en silencio, solo me acompañaban.  El más grande era de raza Labrador o Golden (disculpas por no conocer de razas), tenía un hermoso color dorado, más bien grande.

Cuando había recorrido toda la casa, que era de dos plantas, con patio trasero y jardín, muy linda, nos fuimos a la cocina con la dueña, a tomar un té.  Este animalito, se quedaba junto a mí hasta que llamó mi atención. Entonces recordé que se podía iniciar en Reiki Egipcio a los animales, y su dueña lo aprobó.  Ustedes que están leyendo estas líneas, dirán esta mujer está loca!, pero lo miré, lo acaricié y le dije en voz alta si deseaba recibir los símbolos? Ohhh, levantó una pata y la apoyó sobre mis rodillas, yo estaba sentada en un banco.  Nos miramos con su ama y dijimos:    !!!!!

Era una manera diferente, de sintonización, cuando llegó el momento de colocar los 11 símbolos egipcios sobre su lomo, se corrió y me miró…entonces le pregunté, literalmente, dónde quería que trabajara? Se echó al piso  y se puso de espaldas  al suelo ofreciéndome su pecho……waauuuu, dije: y le puse los símbolos ahí. En la segunda pasada, HIZO EXACTAMENTE LO MISMO QUE LA PRIMERA VEZ!, así que volví a sintonizarla en el pecho nuevamente.

Cuando finalicé, se sentó mirando a ambas, que llorábamos emocionadas, y se fue al jardín tranquilamente. A partir de ese momento, se transformó en un ser que irradiaba energía Reiki por toda la casa.

Nunca podré olvidarme, de ese momento.

Alicia Neumann Vanoni – Alivan